18 marzo, 2009

Un tren de valores

Después de cinco años viajando en Regional Expres, mis últimos dos trayectos han sido en Altaria Preferente. Mi presupuesto no me lo permite pero las nuevas ofertas 'Última Hora' me han convertido en Ejecutivo por un día. Por el mismo precio viajas en el mismo tren pero es curioso como, yendo en el mismo, uno hace un viaje diferente. Digamos que muy diferente. En el segundo, y más caro, se supone que todo es más cómodo aunque yo, curiosamente, me encuentro más incómodo. Será por la educación que no sólo he recibido sino que he visto en casa.

En Regional, por no haber no hay ni plaza. En algunos sí, pero en pocos. Se trata de un tren de Cercanías bien 'aprovechao'. Sus asientos son tablas. Nada de acolchado. El Metro entre Moncloa-Argüelles resulta más confortable; no hay color.

Mientras que los del Regional buscan la postura menos perjudicial para tus riñones, en Altaria Preferente se decide si tomar, como entrante, una copa de zumo cien por cien natural acompañado por unas pastas muy finas, como las que se guardaban en las casas para cuando había visita. Surtido-Cuétara, vamos; las que se solían poner malas y blandas porque mamá siempre las quería reservar y nunca veía ninguna visita a la altura de un Surtido-Cuétara.

Apenas empiezas el viaje, el Regional tiene la fea costumbre de parar en mil lugares recónditos porque, claro, "Renfe es un tren de valores" y quiere comunicar a todo el mundo. En Preferente, terminada la tapa y puntualmente después de limpiarte el bigote con una toallita caliente que un atento empleado te ha depositado en una bandeja, con unas pinzas, te entregan la carta con el menú del día. En Regional también lo hay: un interventor de mala baba, olor a humanidad fruto de la típica avería en el sistema de calefacción que provoca unos 70 grados en el vagón difíciles de llevar y el sonido de los raíles del tren como si el tren no tuviera cristales.

En Preferente, hoy, hay huevos revueltos con beicon y queso de cabra acompañados de zanahoria y calabacín salteado. Apenas te puedes mover porque te han dado una bandeja repleta de cosas tan ricas como un croasaint, aceite de oliva virgen extra (Carbonell), mantequilla, mermelada, un juego muy mono en miniatura de sal y pimienta, break de leche para la taza de café, o infusión, y pan: blanco o integral. Todo al gusto.

El empleado de Renfe va y viene. Te preguntan cosas tan raras como: "¿desea deshechar su toalla caliente?" (con la que te limpiaste el morro). ¿Se puede ser tan pedante?. Café y zumo y puedes tomar hasta aburrirte. Y está bueno, es decir, no es clásico aguachirri recalentado.

En Regional todo es más movido ya que te pasas el viaje entero inentanto encontrar 'la posturita' y evitando por todos los medios acercarte a la rejilla de la calefacción estropeada. Y, bueno, si puedes aguantar sin entrar al WC mejor a menos que estés vacunado contra enfermedades raras. En Preferente también se esfuerzan por parecer campechanos ya que, si te meas, también tiene que ir al baño. Aquí el chico de Renfe no puede hacer nada por ti. Aunque en un par de años veremos.

¿Por qué los cuidados siempre van dirigidos a quien menos lo necesitan? Hace unas semanas, Banesto, hizo una campaña publicitaria que atina con lo que quiero decir. Si tu nómina es pequeña te regalan 500 euros pero si es grande el regalo será de 1000 euros. Coño, no tendría más sentido que dieran más a quien menos tiene...

Éste es el mundo que hemos creado; un mundo donde nos 'quejamos' por la diferencia entre viajar en Regional y en Altaria Preferente. Pero, ¿y los que se mueren comidos por las moscas y sus vientres hinchados de paludismo y vacíos de alimento? Y es que para que algunos desayunen en Preferente otros tienen que sufrir el Regional. Qué mecanismo de vida más triste hemos implantado.

Una vez más nos han engañado.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

La verdad es que siempre que he cogido un tren de largo recorrido (Cercanías cojo a menudo) ha sido para ir a Cádiz y he ido en Altaria o en AVE (en este caso solo hasta Sevilla) pero no tengo quejas de ninguno de los dos. Sin embargo he flipado leyendo cómo es tu tren "barato" (parece que vais en los trenes a los campos de concetración). Solo me quedo con tu descripción, ¡vaya viaje más poco confortable tiene que sufrir!

Sonia

Álvaro Dorian Grey dijo...

Yo fuí una vez en preferente y... es otra dimensión... todo el grande... te comprendo perfectamente.
saludos y salud

Poli dijo...

Lo interesante de esta experiencia viajera en distintos servicios, es la posibilidad de darse cuenta de lo que tú te has percatado. Darse cuenta cuantos lujos están de más para unos pocos, mientras que otros muchos sufren la carencia de lo mínimo e indispensable.
Renunciar a esos lujos sería un lujo.

Besos
y gracias por esta crónica.

Un salmantino dijo...

al menos hay opción de elegir el que se lo pueda permitir, porque si ustedes se plantean hacer un viajecillo a Salamanca (bonita ciudad por cierto) no tendran opción de elegir tan solo hay TRD que no es ni regional ni altaria, es un termino medio, pero para que se hagan una idea tarda de media unas 3 horas, cuando no se retrasa, y son 200 Km asi que hechad la cuenta y vereis que velocidad punta alcanza este tren, y no solo eso, antes de llegar a salamanca hay un pueblo que se llama peñaranda y si viene un tren de salamanca, el que viene de madrid tiene que esperar a que pase el que viene de salamanca, muchos os preguntareis ¿porque?, muy sencillo, pues porque solo disponen de una via entre peñaranda y salamanca con lo que no pueden circular en ese trayecto dos trenes a la vez, ni que decir tiene que esta única via ni siquiera está electrificada con lo que los únicos trenes aptos para circular por ahí son diesel ( si aun existen trenes diesel, no todo iba a ser ave), en fin esto es lo que une madrid y salamanca en pleno siglo XXI por no hablar de la carretera nacional, que algún día sera autovía
Un saludo a RENFE por hacernos la vida tan fácil

Anónimo dijo...

totalmente cierto TODO. Una vez, debido a un funeral, me tuve que venir a casa en un tren urgente y como no habia plazas de turistas, fuí en preferente.. que lujos!!! primero el periodico, despues el zumo o caba (faltaba la preisler con los ferrero), luego la cena, el café... bueno bueno.. me sentía una cosa que no soy... RICO!!

MUY BUEN CRÓNICA, UN SALUDO