24 marzo, 2009

LAZOS ENREDADOS

La Semana Santa no es de todos, es de los cristianos. Y tienen su derecho. El hecho de que se haya convertido en un evento de tradición y de interés turístico internacional, no debe confundirse. Es una fiesta cristiana hecha por los cristianos y entendida por los cristianos, y orquestada por la Iglesia, que es quien tiene la misión divina de indicar cuál es el camino para llegar a los brazos de su Dios.


En ése camino no cabe el aborto, no cabe la homosexualidad y no cabe Educación para la Ciudadanía, entre otras cosas. Condones a parte. Y por tanto, en su fiesta pueden y deben expresar lo que consideren apropiado. Según parece se ha planteado la idea de que las Cofradías luzcan con orgullo un lazo blanco en favor de la vida y en contra del aborto. Y el revuelo se ha armado. Numerosos tertulianos se llenan los bolsillos rasgándose las vestiduras con argumentos a favor y argumentos en contra. Otros, como servidor, en lugar de llenarlos los vacíamos; pero ése es otro cantar.


Las fiestas se organizan según el organizador. Sin compartir ni una pecaminosa idea eclesiástica, y al igual que no entiendo por qué la Iglesia censura abiertamente la celebración del orgullo gay y no entendería que los Arzobispos recomendaran a los participantes cómo llevar a cabo el acto (el festivo), tampoco entiendo por qué hemos cargado las tintas contra la Conferencia Episcopal por querer decorar a los nazarenos con un brazalete blanco.


Pedimos continuamente respeto a los curas por la mala costumbre de meterse donde nadie les llama. No hagamos nosotros lo mismo. Puesto que se trata de su fiesta, que la celebren como deseen. Aprovechemos que son escasas las veces que la Iglesia emplea el sentido común. La Iglesia es el órgano de gobierno de la fe de los cristianos, y es quien dice cuál es el camino de Cristo. Y según ellos consideran que el aborto no está en los planes del Todopoderoso. Puesto que la Semana Santa celebrará la muerte de Cristo y el nacimiento del cristianismo, que enarbolen los lazos o las banderas que consideren suyas. Los que no participamos, no estamos invitados (por deseo propio, que conste) y por tanto no tenemos por qué opinar.

Ya será el propio Dios el que les pase la factura cuando los llame a filas; o tal vez nos la pase a nosotros, por ovejas descarriadas; o quién sabe, igual no hay facturas. Pero que cada uno firme las que quiera pagar.

18 comentarios:

Cecilia Alameda Sol dijo...

Se te olvida un detalle: a los curas y obispos les pagamos su sueldo, el mantemiento de sus iglesias y palacios, sus viajes a Roma, sus galas todos los ciudadanos con nuestros impuestos. El gobierno les da una pasta que sale de nuestros bolsillos. ¿Encima tenemos que aguantar que insulten a los que no pensamos como ellos? ¿Que nos digan lo que tenemos que hacer con nuestras vidas?
La Semana Santa es de la iglesia, pero ¿te imaginas si sólo acudieran a ver las procesiones los que realmente son creyentes?

Anónimo dijo...

Eres un crack!!Cada día escribes mejor, jeje, nos está saliendo rentable la carrera :-P

Bueno, bromas a parte, me gustaría señalar que coincido contigo completamente y difieron en parte con Cecilia. Es verdad que si que el Estado (osea todos, creyentes o no)subvenciona a la Iglesia Católica, pero lo hace también con cualquier organización que se regule. Me explico: la Iglesia puede sacar a sus fieles y sus simbolos a la calle y recibir dinero por parte del Estado cada año, como por ejemplo, una organización juvenil puede convocar manifestaciones por la calle (pidiendo permisos como los otros) y recibe una subvención por parte del Estado por registrarse. Claro está que la diferencia es grande, dado que la primera es la que más recibe de todas las organizaciones, instituciones o lo que sea; la que mayor capacidad de movilización tiene y tal vez, la que más habla de cosas de las que no debería pronunciarse. Igual, el debate no debería ser si por llevar un lazo se les debe cortar la subvención, sino que esta se recorte, acorde al resto (de religiones y/o organizaciones, asociaciones,...)y plantearnos si se permitíría a otra insitut/org/asoc/... bloquear las calles de todas las ciudades importantes del país durante casi una semana año tras año.

Piensen en ello...Porque a mi no me parece bien, y puedo dar ejemplos claros de cómo se niega un acto (por ejemplo en Salamanca) por intereses políticos pero se permiten otros de mayor calado y perjuicio social (tráfico, tiendas,aglomeraciones, gasto policial para el control,...)

Un saludo,

Alberto G

Álvaro Dorian Grey dijo...

Soy de la opinión de Cecilia. Por una parte es una fiesta cristiana y pueden realizar o ponerse lazos, tiras o lo que ellos quieran. El problema es el fondo, es esa unión pelidrosísima entre política y religión.
Ellos mismos tachan de radicales a países árabes que unen religión y política, todos sabemos la unión tan discutida y problemática que nace al mezclar esos cócteles. Es de recibo no meterse en estas lindes (que no linces) pues de la misma manera pueden, mejor dicho, deben salir a la calle y sacar panfletos contra cualquier gobierno que apoye una guerra. Pero eso no "vende".
Saludos y salud

Anónimo dijo...

¡¡Bravo, bravísimo!! Me ha encantado tu comentario porque dice mucho (muchísimo) de ti como periodista. No eres partidario de la Iglesia pero no tienes reparo en defender la postura de otro. Es tolerancia lo que le falta a ese mundo.

Coincido con Alberto G. Y por lo demás... estoy de acuerdo en no dar subvención (o darle subvención como a otra asociación por número de miembros y demás) pero a cambio... que los que no sean cristianos no tengan vacaciones de semana santa ni de navidad. Porque como es cosa de la Iglesia... O que en vez de tener todos esos días de vacaciones que sean los cristianos quienes si quieren celebrarlo lo cojan de sus vacaciones (eso y la Inmaculada, y los patrones de cada pueblo...)

Sonia

Carlos Felipe dijo...

Sonia, acabas de poner el dedo en la llaga en relación a las 'vacaciones' que implican las fiestas religiosas en España. Fantástico el planteamiento. Porque claro, y muy sinceramente, a mí me viene estupendamente el hecho de que corten las calles durante toda la semana para sacar las Imágenes pertinentes. Y en Navidad 3/4 de lo mismo.
Entiendo, también sinceramente, que la Iglesia Católica en España tenga un trato preferencial a pesar de ser un país aconfesional. Porque no tiene los mismos seguidores la Asociación Nacional de la Petanca (con todos mis respetos) que la Comunidad cristiana; más que nada porque los de la Petanca no se entrevistan con Zapatero cuando les apetece y los Arzobispos sí.

Eso no quita para que se revisen algunos acuerdos que, además de ser preferenciales son incluso abusivos. En éste apartado sí entiendo de recortes; pero por lo demás entiendo que las relaciones con la Comunidad Cristiana deban de ser especiales porque no se trata de una Asociación Religiosa más.

Si en todo este problema, y en los de ayer y mañana, no hay nada en contra de los cristianos, de los budistas ni de los 'petanquistas'. En absoluto. El problema, y tal vez compartido por los propios creyentes, son las esferas de poder eclesiásticas representadas por una Conferencia Episcopal que vive como Dios, nunca mejor dicho.
Un saludo a todos y gracias por contestar.

Insisto, el tema de las 'vacaciones cristianas' me parece muy interesante y no sabía si debía introducirlo. Pero con el comentario, GENIAL.

Tercera Opinión dijo...

Uno ya empieza a estar cansado de estos iluminados que no hacen más que intentar meternos sus ideas.

Te invito a ver mi post de esta semana sobre algo parecido:

http://www.terceraopinion.net/2009/03/22/el-malnacido/

Anónimo dijo...

Hola,

En primer lugar, a "tercera opinión", muy bueno tu artículo aunque igual abusas de la Ironía descarada...jeje.

Bueno, ¿quereís hablar de las "Vacaciones cristianas"? Pues tal vez lo que haya que hacer sea que los cristianos escojan los días que quieran de sus vacaciones (como apuntaba Sonia), aunque no lo veo muy viable :-)

Mi propuesta es otra: En países que no tienen una tradición católica profunda, también tienen fiestas pero con otra denominación y/o terminología. Ya sean la "fiesta de la primavera", "la recogida de la cosecha", "el fin de año", "la llegada del nuevo año", "la semana de fiesta por la Eurocopa que ganó España"...Quiero decir, se pueden seguir manteniendo el mismo número de fiestas (días no laborables) y moverlos a lo largo del calendario o no en función de algún hecho histórico relevante para España y sus ciudadanos y que no tengan caracter sesgado. La idea, creo que es muy buena, porque seguiriamos teniendo las mismas vacaciones aunque tal vez variaran en el calendario. Sin embargo el verdadero problema es, ¿como llamamos esas fiestas y en que nos basamos? ¿hacemos un referendum para ver que nombres les ponemos? No sé, sinceramente. Lo que sí se es que el gobierno que decida hacer esto se va a enfrentar a todos los monagillos, curas, obispos y demás y puede suponerle un gran costo social aparte del económico necesario para "realizar la consulta social de como llamar a las fiestas"...

Un saludo,

Alberto G

Carlos Felipe dijo...

No estoy de acuerdo en ésto último porque, precisamente y para mí desgraciadamente (pero eso ya es un punto de vista personal e intransferible) España sí es un país con tradición católica. Por tanto, aceptemos el asunto. No pasa nada porque haya Semana Santa. Que la celebren como quieran y que asista quién quiera asistir. Yo, mientras tanto, aprovecharé para hacer otras cosas.
Además, y no podemos olvidarlo, el tema de las procesiones están declaradas en algunos cosas de Interés Turístico Internacional. Hay muchos hoteles, restaurantes y ciudades que viven del gasto producido en Semana Santa. ¿Qué problema hay? Unos van a las procesiones y se sienten cerca de su Dios; otros aprovechan las vacaciones para viajar o descansar; y otros se ganan el pan y el vino de otra manera.
No pasa nada. A mí particularmente me parece una fiesta graciosa: las 'abuelas' se ponen sus mejores galas por si les ve la vecina (y hablo con conocimiento de causa); muchos nazarenos o tamborilleros se disfrazan sin ser católicos... es decir, a veces observando he salido riendo de tal evento. Pero insisto, no pasa nada.
No podemos pensar tampoco así: seguuro que hay personas que sí viven la Semana Santa con pasión cristiana y con fe hacia Cristo (preséntenmela). Ésos sí merecen toda esta fiesta.

Anónimo dijo...

Por supuesto Carlos, yo no niego que no deba haber unas fiestas que se llamen Semana Santa y menos aún que España no tenga tradición católica. Simplemente, como ejercicio de reflexión y debate, planteo que si se llegase a tomar la decisión de modificar la nomenclatura de las fiestas tampoco supondría a priori un problema. Y aunque no lo he expresado antes, cuando decía que el Gobierno que lleve a cabo ese cambio tendrá a toda la comunidad católica protestando, también tendrá a muchos turístas de otros países, y no-católicos nacionales que les pueden gustar la escenografía y simbología de la Semana Santa sin que compartan la creencia.

Realmente, planteaba una posible solución para un supuesto "cambio" pero este no es para nada viable (a cualquier nivel)mientras en España siga habiendo una gran cantidad de población con creencias religiosas, las fiestas de corte católico muevan tanto dinero, la mayoría de valores preponderantes tienen herencia católica,...

En definitiva, cuando desarrollar ese cambio no suponga un gran conflicto social. Y en estos temas, esto no sucede de la noche a la mañana. Las "conquistas frente a la Iglesia" (perdón por la expresión) se logran con el paso de los años, poco a poco...Tal vez dentro de 30-50 años nos podamos plantear el debate. Actualmente podemos teorizar pero no creo que haya ningún valiente (o inconsciente) que lo quiera llevar a cabo. Vamos, yo por lo menos no...jeje!

Un saludo,

Alberto G

Carlos Felipe dijo...

Si entiendo tu razonamiento Alberto G. y tal vez lo comparto de alguna manera; pero sinceramente a mí éste tema particular no me molesta en absoluto, aunque entiendo que llegará algún momento en el que debatir y plantear otras alternativas que satisfaga a unos y a otros.

Sí me gustaría puntualizar algo; si ha de hacerse algún cambio, bienvenido sea, pero que NUNCA se haga para que los no católicos o los turistas vengan a España en Semana Santa; es decir, la Semana Santa me parece absurda bajo mi punto de vista; ahora bien, también pienso que la Semana Santa ha de ser de los cristianos y debe confeccionarse bajo su gusto porque los demás no pintamos nada. Y cuando hablo en primera persona de no cristiano, no quiere decir que sea ateo o agnóstico; quiero decir, y decirlo bien claro: que no comulgo con Conferencias Episcopales ni con Roucos Varela; quiero decir, y decirlo bien claro, que el no soporto el tono del Papa ni sus sermones aburridos y obsoletos; quiero ecir, y decirlo bien claro, que se use Condón y que se salven vidas imposibles con células madre y se salven vidas imposibles con aborto y con eutanasia... para el que lo quiera.
Un saludo.

PD: ¿Esto eran 3 PadreNuestros no?

Carlos Felipe dijo...

Y una última cosa: recientemente he podido conversar con Dios y con la Virgen; y me pidieron el favor de que lo 'colgara' en Cajón sin Fondo ya que ellos son habituales seguidores de este espacio. Y mira que desde aquí se meten con ellos.
La Virgen me confesó al óido la pasada noche que si pudiera bajar a la Tierra y subirse en ésos tronos majestuosos que preparan con esmero las Cofradías, se quitaría los mantos millonarios que sobre ella reposan. Ella es más de Zara.
Y Cristo, en la misma conversación, me dijo que los clavos que a él le pusieron no eran de Oro sino que estaban oxidados. Que ya que se ponen a rememorar su calvario y su pasión (cosa que le parece muy bien y siente orgullo de ello) que lo hagan tal cual fue. Lo demás es cinismo.

Lourdes C. dijo...

Con todo este lio al final la Conferencia Episcopal ha conseguido lo único que quería: llamar la atención y desgastar a un Gobierno que no les interesa.
No olvidemos que ya existía una "ley del aborto", vigente en estos momentos, que no puede satisfacer a la Iglesia porque si bien no permite el aborto en todo caso, lo cierto es que lo permite. ¿Cómo es posible que desde su aprobación en 1985 la Iglesia no haya decidido que los católicos luzcan esos lazos blancos todas las Semanas Santas?Pues porque el motivo de fondo del lacito no es la defensa de la vida, es simplemente el intento de notoriedad en la sociedad, la ansiedad de volver a ser lo que eran, la recuperación del poder.
La Iglesia Católica (como institución) se caracteriza por una gran hipocresía, y si partimos de esa base, podemos entender todas sus actuaciones.
En cuanto a las vacaciones de connotación católica, las subvenciones que recibe la Iglesia y los privilegios de que goza, estoy de acuerdo en que si el Estado es laico y aconfesional (aunque tenga en cuenta las creencias religiosas de la sociedad y mantenga necesariamente acuerdo de colaboración por mandato constitucional) habría que comenzar el cambio en ese sentido, pero no podemos esperar que ese cambio sea inmediato. Es una labor muy complicada de reforma legislativa y sobre todo social, que hay que hacer, pero que sin duda tardará en llegar.

Anónimo dijo...

Jaja!!Estás todo loco Carlos!! En primer lugar, claro está que la Semana Santa ha de ser constituida y organizada por cristianos ("los de verdad") porque si me lo piden a mi como ateo no sé la que podría preparar...jaja!!

En cuanto a lo de la Virgen y Dios, tío, deberías tener cuidado con los "malos viajes" que mira luego lo que pasa...:-D Pero, al margen de bromas, tienes toda la razón: la cuestión clave es que los comportamientos de la Institución (e imagen que promulgan "indirectamente") chocan radicalmente con los principios básicos de la religión...

Un abrazo amigo y cuidate!!

Alberto G

Carlos Felipe dijo...

Comparto contigo, Lourdes C., la hipocresía radical de una Conferencia Episcopal maligna y pecaminosa que parece cometer más pecados que ninguno de los mortales.

Detesto su estrategia basada en el ruido popular con unos y en el silencio administrativo con otros. Y precisamente se aprovechan de que, detrás, tienen a un número de fieles amplio que obliga al Gobierno a mantener ciertas preferencias con las alturas divinas enviadas por la cruzada del Vaticano.
Pero también detesto que tengamos un Gobierno socialista capaz de sumergirse en un terreno tan minado como la etapa franquista a través de la Ley de Memoria Histórica pero que con la Iglesia no se atreva.

Como bien dices, el tema requiere tiempo (social y legal) pero algo me dice que la delicadeza del tema nos hará esperar demasiado. Pero mientras la Conferencia Episcopal no vea a un Gobierno con las ideas claras, intentarán imponer una fe que sólo ven ellos. Los Arzobispos deberían usar más el condón para no dejar salir las pamplinas con las que tratan de moralizar a la sociedad.

Anónimo dijo...

La culpa de todo la tienen los petanquistas. Sí, eso creo.

Me ha encantado leer tantos comentarios y tan acertado cada uno desde su punto de vista.

Sonia.

Anónimo dijo...

Habéis sugerido por aquí la posibilidad de cambiar las festividades "cristianas" por otras festividades estilo "recogida de la cosecha", "fiesta de la primavera", "fin de año"...
Sólo apuntar que la mayoría de las fiestas cristianas por no decir todas tienen un origen bastante pagano. El día de recogida de la cosecha se celebra el 1 de noviembre, la navidad se celebra en el solsticio de verano, fecha denominada en otras culturas como día del sol poderoso. Adonde quiero llegar es que la mayoría de estas fechas de origen cosmológico, tanto solar como lunar, son compartidas por gran parte de las culturas a lo largo y ancho del mundo. Lo único que hicieron los cristianos fue "tapar" estas fiestas paganas por sus propios ritos.

Anónimo dijo...

Para "Anonimo" (el último):

Cuando comentaba lo del cambio de nombre de las fiestas, señalando esos ejemplos era un poco en ese sentido. La idea era destacar que realmente, no es un problema cómo se llamen las fiestas. Y claro está que la religión Cristiana, al igual que el resto, se han nutrido de otras culturas y religiones. Hay varios documentales (creo que uno de ellos es de National Geographic) que analizan las semejanzas entre religiones mayoritarias y presentan algunos de los origenes de comportamientos o ritos que se presuponen propios de las religiones actuales, pero que beben de culturas primitivas, otras religiones, ritos paganos,...

Un saludo,

Alberto G

Pd. Carlos, que somos colegas, no hace falta que cuando hagas referencia a mí me pongas la "G" del apellido, jeje, que sólo lo pongo por "deformación profesional"...

Anónimo dijo...

Oye, Carlos Felipe, que mi jefe te lee y le has dado una idea. Dice que como el no es cristiano este semana santa curramos.