07 febrero, 2009

En el punto de mira


Vivir encerrado en una cárcel sin rejas. Intentar acabar con la barbarie a través de tus palabras y en realidad acabar siendo una víctima más de aquéllo que denuncias. La vida de Roberto Saviano dejó de ser vida cuando escribió 'Gomorra'. Tecleas en Google el título de la obra y no aparece él sino el director de la película. Saviano está más que escondido de la mafia que su vocación decidió denunciar.


El escritor y periodista se está dejando ver estos días por Barcelona y por nuestro país. Muchos periódicos le han entrevistado y él ha respondido a todo el que ha podido. No es fácil hablar cuando los camorristas quieren destrozar tu voz. Roberto Saviano cavó su propia tumba y, según cuenta, no puede dormir dos noches en la misma cama. Se siente vigilado y teme que en cualquier momento caiga sobre él el peso de lo que ha publicado. Escribió para sentirse libre y, paradojas de la vida, se encuentra más aprisionado que nunca.

Reconoce que quiere escribir nuevos libros, pero tendrán ésta vez tendrán que ser de ficción. Trabajar con guardaespaldas es complejo y limita movimientos. Aunque seguirá desponiendo de su tribuna en 'La República' donde se esfuerza por encontrar la luz entre tanta penumbra. Ésa columna es la que más temen los camorristas, si es que temen algo.

Su obra es conocida en cualquier parte del mundo. Aunque los ecos de sus palabras apenas retumbarán dentro de unos meses. Él sabe que en las tertulias, en las televisiones y en la propia calle se habla de la mafia italiana, y está orgulloso de su trabajo; aunque también sospecha que ésa voz se irá apagando poco a poco hasta quedar silenciada. Y cuando el silencio llegue, cuando 'Gomorra' ya no esté en las estanterías principales de las librerías, él seguirá escondido. La mafia italiana que él juzgó le tiene sentenciado y, antes o después, acabará cobrándose su deuda. Con paciencia y frialdad. Aún así, su vocación de periodista le hace mirar al presente y no pensar en el futuro. "Lo que tenga que pasar, pasará", dice.

Hace unos días, en una conferencia, alguien le dijo que aquél hombre que renuncia a sus ideas lo hace por dos cosas: las ideas no valen nada o es él quien no vale. Roberto Saviano sigue con paso firme.

4 comentarios:

Cecilia Alameda Sol dijo...

Sabría lo que podría ocurrirle y sin embargo lo escribió. Supongo que es un escritor de ideas firmes y coraje enorme, pero también supongo que alguna vez se arrepentirá de haberse dejado conducir por su conciencia porque ya nunca podrá hacer una vida normal. ¡Qué asco de esas gentes que rompen las vidas y el sosiego de los demás con sus ansias de poder y riqueza!
A Salman Rusdhie le ocurrió algo semejante y yo celebro que haya logrado sobrevivir a las amenazas de los fanáticos.

CARMEN dijo...

No me gustaría estar en su piel.
Creo que vivir de esa forma, no es vivir. Es una persona muy valiente.
Gracias por pasarte por mi barco.
Un saludo.

Anarquista dijo...

Lucha por un mundo mejor. Ole sus huevos. Si un día necesita una cama, le ofreceré una mía.
Pero seamos un poco críticos, tampoco hay que pasarse. Quiero decir, que tanto rollo puede ser cierto, pero puede ser falso, puede ser producto de marketing (recordemos que la chica de "yo soy bea" no podía salir de casa sin ser vigilada para que no le hicieran fotos como ella era en la vida real), aunque quizás no lo sea, espero que no lo sé, espero que sea un luchador.

Álvaro Dorian Grey dijo...

Este fin de semana hablaban de él en el País semanal, y era increible.
No me gustaría estar en su piel pero, gracias a gente heroica como él, se hacen grandes cosas.
saludos y salud