23 junio, 2008

ESPAÑA, POR FIN EN SEMIFINALES

Tras 120 minutos de infarto y tras una tanda de penaltis fatídica, España ha ganado a Italia y ha roto en pedazos las estadísticas y la historia del fútbol. Todo un país pendiente de sus jugadores, todo un país paralizado con su Selección. La fiesta del fútbol tuvo final feliz para España.

En la primera parte España fue 100% fiel a su estilo de juego. Desde el minuto uno quiso y controló el balón tal y como viene haciendo de un tiempo a esta parte. Su objetivo era claro: aburrir a los italianos e ir agotándolos poco a poco hasta encontrar huecos y aprovecharlos. Xavi Hernández era el referente y el jugador a buscar. Por él pasaban todas los balones de España y era él quien decidía si ir hacia delante o recular hacia atrás.

Por contra, los italianos renunciaban a llevar el peso del partido por carencias propias no por estrategia. Su máximo peligro era un conocido de la afición española: Antonio Cassano. Recuperado de su sobrepeso y de sus desequilibrios emocionales, el jugador de la Fiore ha vuelto a ser el que era. La calidad de sus piernas y la inteligencia de su juego hacía que Sergio Ramos no pudiera con él, y en cada incorporación por su banda el peligro era latente.

La posesión del partido era espectacularmente favorable a España pero de los italianos nadie se fía porque saben jugar así, aprovechando cualquier mínimo error de su rival y rentabilizando al máximo sus oportunidades. Pero las primeras ocasiones serían para España, sobre todo a través de un inspirado Silva, que buscó en varias ocasiones el disparo desde fuera del área pero no logró sorprender al gran Buffon. Antes, en el minuto 25 a punto estuvo David Villa de lograr el primer gol del partido tras un saque directo de falta que detuvo bien el seguro portero italiano.

Italia buscaba continuamente a su mejor hombre, Cassano, que tras irse fácilmente de Sergio Ramos puso un buen centro que Luca Toni remató de cabeza estrellando el balón en el hombro de Marchena por suerte para Casillas. Esas jugadas son el riesgo de los italianos. Y la respuesta española la comandó Fernando Torres, después de una buena jugada individual en el minuto 38 sobre la banda izquierda que acabó con el disparo del jugador del Liverpool que se marchó rozando el palo.

España buscaba el juego y el gol, y por ahora el primer objetivo lo tenía conseguido. Los italianos apenas creaban y se defendían como podían. Tanto Silva, Villa y Torres estaban muy activos y muy enchufados en el partido. Por el momento, los centrales Puyol y Marchena estaban sabiendo parar al gigante Toni, aunque Ramos estaba teniendo muchos problemas con su ex compañero Cassano.

La segunda parte comenzó más abierta que el primer tiempo, con un partido algo roto y con más huecos, hecho que beneficiaba a los nuestros. Y a partir del minuto 50 los cuartos de final se rompieron y empezó la tensión típica de cualquier final y de un partido entre españoles e italianos.

España la tuvo en el 54, con un balón robado por Torres en campo italiano que Villa golpea fuerte pero golpeando en el gran Chiellini para evitar el gol. Respuesta italiana en el minuto 60 con un balón que salva "san iker" con su pierna izquierda tras un tiro potente de Camoranesi (entró por Perrotta) dentro del área tras un barullo monumental. Sin duda, la ocasión más clara de Italia en lo que iba de partido.

España había hecho dos cambios, entró Cesc Fábregas por Xavi Hernández y Cazorla por Iniesta. Luis Aragonés quería buscar más las bandas para abrir al equipo de Donadoni e hizo las sustituciones que viene haciendo durante toda la Eurocopa.

El seleccionador italiano movió ficha en el minuto 74 y retiró del campo a Cassano, que en esta segunda parte había desaparecido, y entró Di Natale, para frenar las subidas de Sergio Ramos, que ahora sí se parecía más al jugador del Real Madrid que estamos acostumbrados a ver. El drama se cernía sobre el Ernst Happel Stadion, con la sombra de los penaltis empezando a acechar sobre el cielo de Viena.

Las aguas volvieron a su cauce y España ralentizó el ritmo del encuentro e Italia dio su clásico paso atrás. Encerrados los italianos, el mundial de EEUU de 1994 estaba en nuestras cabezas, entonces también dominaban los nuestros pero la puñalada italiana llegó en los últimos minutos. Casi marcó Senna tras un tiro seco desde fuera del área que Buffon atrapa con problemas, ya que al no agarrar el balón este golpeó ligeramente sobre el palo de su portería. Primer error de Buffon en toda la Eurocopa, seña inequívoca de que Italia estaba siendo dominada por España.

Valiente Luis Aragonés metiendo a falta de cinco minutos para el final del partido al pichichi de la Liga Español, Güiza, con unas ganas terribles.

Con el miedo de los últimos coletazos de esta loca Eurocopa, se llegó al final de los 90 minutos reglamentarios. Por juego los españoles merecieron más, por oportunidades el empate del marcador hacía justicia. Sólo le faltaba una prórroga a este partido para pasar a la historia, para pasar a semifinales.

PRÓRROGA

De nada valieron los 30 minutos del tiempo extra reglamentario. España se volcó sobre la meta de Buffon pero la defensa italiana logró salvar los muebles y mantener el empate a cero para jugarse el pase a semifinales en la muerte súbita. Los penaltis y los mejores porteros del mundo tenían la llave de cuartos de final. Máxima tensión, máxima emoción. Los 11 metros decidirían quién ganaba el eterno partido de cuartos de final.

Y a las 23,21 minutos de una noche de verano, un domingo 22 de junio, España entera tembló y el terremoto de más de 40 millones de personas botando y levantando los brazos para celebrar la victoria de su país, para cantar el pase a semifinales y para romper de una vez por todas la maldición de cuartos de final. Por primera vez en la historia, España tuvo la suerte de su lado y, gracias a la entrega de sus jugadores y a los guantes de su portero, la muerte súbita decidió que España tenía que jugar las semifinales de la Eurocopa 2008 frente a Rusia.

4-2 en la tanda de penaltis tras fallar Güiza y después de que Casillas se coronará como el mejor guardameta del mundo parando 2 lanzamientos.

La selección española de fútbol le echó un par de narices, las mismas que los italianos nos rompieron en EEUU 94. España ha cumplido un sueño, y se acerca a otro: GANAR LA EUROCOPA. Esta vez sí: HEMOS PODIDO.

1 comentario:

Álvaro Dorian Grey dijo...

Por fin, los jugadores se lo creen. Tienen carácter y saben y quieren ganar la Europoca.
El partido fue de dos equipos con mucho miedo a perder. Contra Rusia sí se verá un buen partido (espero) pero, ya da igual, mientras sigan pasando..
saludos y salud