17 abril, 2008


Los clavos de Risto

Todo reality tiene que tener dósis altas de espectáculo. Hay que llamar la atención para que el espectador se olvide del mando a distancia. A mayor show, mayor audiencia; a mayor audiencia, mayores ingresos. La regla de tres es sencilla.

Para que haya show tiene que haber un "showman". Desde hace un tiempo, en OT hay un señor que da la nota: Risto Mejide. Se presupone que reúne la extravagancia y la arrogancia de un crítico musical de los de antes. Dudo que lo sea porque no ejerce como tal. El papel que interpreta este experto, camuflado con chupa de cuero y gafas oscuras, no es otro que el de crear polémica para que, mañana, se hable de OT. Algún día contaré lo rentable que es aparecer en el zapping de la semana.

Este personaje siempre rozó la mala educación y el mal gusto. Esta vez ha ido demasiado lejos. Después de que un concursante abandonara la Academia por el fallecimiento de un familiar, ni Risto Mejide ni los directores de OT han estado a la altura. Esto no hubiera pasado en TVE, sí en Telecinco. El "crítico musical" sólo supo recriminar a la joven su falta de gallardía y su falta de sensatez por abandonar el concurso a causa del fallecimiento.

No sólo preguntó a los ex compañeros de Patty durante la última gala si a alguien más se le había muerto el canario, en alusión a lo ocurrido, sino que este endiosado de chupa de cuero sigue reafirmando su teoría: "ahí fuera hay mucha gente currante cada día a los que se les mueren seres queridos y no abandonan su trabajo, no abandonan su sueño y no abandonan lo que quieren hacer en la vida".

Tal vez este tal Risto Mejide quiere decir que para cumplir los sueños hay que pasar por encima de cualquier cosa. Quizá, digo, todo este circo responde a que él mismo soñó de pequeño ser famoso y salir por la tele, y por ello no le faltan escrúpulos y pasa por encima de lo que sea. En este caso pisoteando sentimientos y ninguneando a esta concursante.

Por supuesto que "ahí fuera", la vida sigue cuando el drama asoma. Pero que yo sepa, cuando se te muere un familiar nadie te presiona para que vayas al trabajo o para que hagas esto o aquello. Son momentos duros e íntimos y hasta el más macabro jefe entiende y comprende que es una situación frágil y toda atención es poca. No conozco ningún sitio donde, ante la muerte de un familiar, te digan: si no vienes a trabajar, te despedimos.

La organización de OT sólo ha estado a la altura del hombre de la chupa de cuero; en lugar de mostrar su apoyo a una de las suyas, la crucifica en la plaza pública. El escarnio social siempre arroja dividendos positivos.

Un cero para la actuación de OT, un cero para la actuación del hombre vestido de chupa de cuero. Han desafinado y han dado el cante; todo ante la mirada pasiva del resto de concursantes. Esos sí han tomado buena nota de los sabios consejos del dios Risto Mejide: no han abierto la boca y no han dicho hasta aquí estamos dispuestos a llegar. Tal vez ellos sí quieren cumplir sus sueños a cualquier precio.


5 comentarios:

Dorian Grey dijo...

Es más, este señorito no sabe que hay un estatuto de los trabajadores en donde, estos que vivimos aquí fuera podemos tener días libres por muertes de familiares. Espero que a él no le toque nunca y siga haciendo el parias sin necesidad de llorar la perdida de un ser querido.
Como en su día dijo Sabina de otro ilustrado "si nace más tonto, no nace".
Saludos y salud

Cecilia Alameda dijo...

No olvidemos un dato: OT ya no tiene tanta audencia como en sus primeras temporadas. Algo hay que hacer para salir del bache. Yo creo que todo está orquestado para crear polémica y atraer público.
Por lo pronto, este individuo tétrico se está haciendo más popular que la Pantoja.

Rodolfo Serrano dijo...

Qué te voy a decir. coincido plenamente contigo.

Anónimo dijo...

En este país últimamente cabe todo lo que no quiere nadie.


(QUE PENA)

Cigarra dijo...

No creo que ese sujeto tenga nadie que le quiera o a quien él quiera y por el que pueda tener que llorar un día. Para tener esas "tripas de charol" hay que ser un paria afectivo y que no te quiera ni tu madre. Con su pan se lo coma.