22 abril, 2008


Relojes parados

Bastarda inspiración. Te busco y no te encuentro, me hallas pero no estoy. Son las tantas. Madrid duerme y tú y yo despiertos. No me vas a dejar dormir hasta que no escriba lo que tú me pides. Morfeo tiene que esperar.

Me abordaste hace unos días cuando conducía. Siempre quieres hablar cuando yo no puedo escribir. Y cuando tengo papel y pluma a mano no consigo recordar lo que me susurraste. Esta admiración por ti se convierte en odio por mí.

El silencio grita y mi mente calla. Tus recuerdos llaman y mi corazón abre. Ayer, qué es el ayer si no hay hoy, qué son los recuerdos si no estás a mi lado. Te metes en mi letargo con facilidad pasmosa y me anestesias por completo. Te miro y no te encuentro, te llamo y no respondes.

Te aprovechas de este estado de shock y de este calendario que no pasa. Miro el reloj y sigue faltando mucho. La maleta espera y yo desespero. Son muchos años con nuestras cosas guardadas en cajas de cartón, precintadas a la espera de la última mudanza. La lista de la compra cada vez es mayor y nuestro presupuesto cada vez peor. Haremos números pero no escatimaremos de lo que más tenemos: de ti y de mí.

Dame una tregua que no estoy para guerras.


5 comentarios:

Rodolfo Serrano dijo...

Me recuerda noches parecidas

Anónimo dijo...

q pasa pollo, se q no viene al cuento pero despues de la resaca de las elecciones, me gustaria saber lo q opinas sobre el "problema del agua", si crees q hay ciudadanos de primera y de segunda o...
y las declaraciones q hace pepiño blanco, dentro de na monta un circo.
un abrazo, sigo leyendo el blog aunq ya no opine tanto.

lourdes c. dijo...

Solo decirte que me ha encantado..
"El alma humana se parece a las nubes. No hay quien la coja quieta en la misma postura"

Nacho G.Hontoria dijo...

Ataque de arrrrte

difistinto dijo...

Recuerda que ese escrito que no escribistes te lo robe yo por no creer que podrias recordarlo.

;)